Huesca y su comarca son historia, arte, arquitectura, naturaleza, aventura, fiesta, tradición, modernidad, gastronomía. Son, en definitiva, diversidad cultural y contraste paisajístico.
Entre Huesca y el
Reino de Los Mallos, nos encontraremos con el
Castillo de Loarre. Domina de su nido de águilas toda la comarca de la Hoya, es con justicia el monumento más famoso de la zona y uno de los buques insignia del patrimonio aragonés.
La localidad de
Ayerbe es la entrada al Reino de Los Mallos. Villa famosa por sus ferias, mercados y productos de repostería, cuenta en su casco urbano con importantes monumentos históricos: Palacio de los Marqueses d´Ayerbe, Torre del Reloj, torre románica de San Pedro, centro de interpretación de Ramón y Cajal.
Los Mallos de la Hoya son formaciones geológicas que podemos encontrar en
Riglos, Agüero y
Murillo de Gállego, situándose en la frontera entre las sierras exteriores pirenaicas y la depresión del Ebro.
El pueblo de Riglos se encuentra bajo estos acantilados verticales de conglomerado. Este lugar no deja indiferente a nadie por su gran valor paisajístico, natural y cultural, Paraíso de los montañeros, escaladores amantes de la ornitología al ser un lugar privilegiado de observación de buitres, águilas y quebrantahuesos.
La villa de Murillo de Gállego se asienta en una ladera orientada hacia el sur, en la margen derecha del río Gállego frente a los espectaculares mallos de Riglos. Murillo es más que el rico patrimonio cultural que atesora: iglesia de El Salvador, ermita románica de la Virgen de Liena. Es tierra de vinos con la Bodega Reino de Los Mallos pero sobre todo es lugar para la aventura. El cañón del río Gállego permite la realización de todo tipo de deportes de aventura acuáticos: Rafting, Hidrospeed,...
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